domingo, 1 de julio de 2007

1 Motivación

La planificación de un proyecto se basa en una buena estimación del esfuerzo requerido para realizarlo, y para apoyar esta difícil tarea, se han desarrollado varios métodos que han encontrado aceptación comercial en forma creciente en la planificación del desarrollo de software.

La mayoría de estos métodos incluyen modelos empíricos de estimación y poseen como variable manejadora del costo principal el tamaño de la aplicación a desarrollar, lo que es suficientemente difícil de estimar como para que se justifique pensar en automatizar o apoyar fuertemente esta tarea con la generación de un método fácil de usar.

Por otro lado, aquellos modelos que fueron desarrollados con base empírica, pueden carecer de validez en ambientes de desarrollo distintos a aquel del que se obtuvieron los datos.

Para el caso de los modelos basados en líneas de código, se puede observar que en la actualidad, las herramientas de desarrollo proveen la capacidad de disminuir substancialmente el esfuerzo de codificación, pues la tendencia actual ya no es codificar, sino generar código. Por el lado de las técnicas basadas en el enfoque de puntos de función, el problema radica en que la estimación sólo puede realizarse con un diseño externo acabado de la aplicación, y si consideramos la utilización de herramientas de generación de código (CASE o 4GL's), a la altura en que por fin se puede realizar la estimación ya se ha consumido la mayor cantidad del esfuerzo del desarrollo (es decir, si antes el esfuerzo se centraba en la fase de construcción vía codificación en algún lenguaje de programación, hoy el esfuerzo se centra en las fases de diseño, ya que la codificación se ve fuertemente asistida por herramientas automatizadas), por lo que la estimación ya no es tan útil.

Todos los puntos mencionados anteriormente, dificultan que la utilización de modelos de gestión sea una práctica generalizada en los administradores de proyectos de desarrollo de software.

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